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Historias No Melodiosas de 10 AΓ±os Vendiendo Guitarras (2019)

Honestamente, pensar que han pasado 10 aΓ±os desde el dΓ­a en que Guitars Boutique comenzΓ³ es algo muy difΓ­cil de creer. Para nada parece que ha pasado una dΓ©cada. La verdad que se siente como si fuera el otro dΓ­a que se abrΓ­a un pequeΓ±o local con mucha ilusiΓ³n y ganas de vender guitarras para que las personas se alegraran la vida. Para este servidor que les escribe, es como si estuviΓ©ramos comenzando. Pero si se mira hacia atrΓ‘s, hay rasgos de que el tiempo sΓ­ ha pasado.

El principal y mΓ‘s evidenciable son las canas. Ahora entiendo por quΓ© los gobernadores sacan tantas en tan poco tiempo. Y es que las preocupaciones no acaban, ni dan tregua, ni se puede apagar la mente (quisiera que existiera un switch que asΓ­ lo haga). Por otro lado, se ha ampliado el showroom de 460 pies cuadrados a tener un piso completo.

A pesar de que este proyecto se ha transformado de muchas maneras, el concepto principal sigue siendo el mismo: tener el mayor inventario de guitarras para poder satisfacer de manera honesta a los mΓΊsicos que nos visitan. NO, aquΓ­ no hay trompetas, ni teclados, tampoco baterΓ­as ni violines. Somos tienda de guitarras, entiΓ©ndase acΓΊsticas, elΓ©ctricas, clΓ‘sicas, bajos y ukuleles, aunque tambiΓ©n hay algunas mandolinas y cuatros.

DEL MUSIC BUSINESS A VENDER GUITARRAS

En otra Γ©poca corrΓ­a con bandas de rock haciendo mil cosas, las ΓΊltimas siendo SΓ­ SeΓ±or y DaZoo. Pero al mismo tiempo tambiΓ©n me llamaban de los canales de televisiΓ³n, las disqueras y todos los relacionistas pΓΊblicos para conseguirles mΓΊsicos. EntiΓ©ndase que mientras el artista hacΓ­a su presentaciΓ³n en la tele como si estuviera cantando la canciΓ³n en vivo (aunque sabemos que era el disco sonando), yo tenΓ­a a cargo conseguir los mΓΊsicos para que hicieran el teatro de que estaban tocando detrΓ‘s. Si piensa en cualquier artista, yo estuve detrΓ‘s haciendo aguaje. Para esa Γ©poca, una excompaΓ±era de trabajo de Sony Music en Miami, Rebeca LeΓ³n, actualmente mΓ‘nager de Juanes y J Balvin, comienza a trabajar en Gibson Guitars como Artist Relations. Ella me da un auspicio para que yo usara instrumentos Gibson en los musicales en la televisiΓ³n y, asΓ­, a mi casa llegaron 3 guitarras como para el 2006.

Para marzo del 2009, mΓ‘s o menos, le pregunto a Juan Lopera, el Artist Relations de Gibson entonces (actualmente gerente de Taylor Guitars para toda LatinoamΓ©rica), por quΓ© sus guitarras no se vendΓ­an en Puerto Rico. Su contestaciΓ³n fue que les hiciera una propuesta. Yo, muy atrevido, se las hago de una compra inicial de $30,000. PensΓ© que, como la marca era muy conocida e incluΓ­a Epiphone, pues no podΓ­a ofrecerles comprarles $10 o $15k, asΓ­ que zumbΓ© con todo y saquΓ© pecho. Pero lo peor en aquel momento (aunque lo mejor ahora) es que me la aceptaron. Digo lo peor porque la realidad es que no tenΓ­a los 30k para la compra, tampoco un local, y menos para habilitar el mismo. SΓ­ habΓ­a sangre de comerciante, pues vengo de chinchorro de barrio.

DE CHINCHORRO DE BARRIO CON ORGULLO

Mis 2 abuelos, Pepe Luna en el barrio MarueΓ±o y ToΓ±o VΓ©lez en el barrio Guaraguao (ambos en Ponce), tenΓ­an el tΓ­pico colmadito de barrio, de esos que venden leche y pan con cigarrillos y cervezas, actualmente conocidos como chinchorro. Y no abarco mΓ‘s por aquΓ­, ya que serΓ­a otra historia, pues mi familia y mis tΓ­os tambiΓ©n tienen.

AceptΓ© el reto de montar una tienda, pues no habΓ­a marcha atrΓ‘s. TenΓ­a una oficina en el segundo piso, donde actualmente es Guitars Boutique, y alquilΓ© un espacio en el primero, un pasillo de 10 pies de ancho por 46 de largo (actualmente es el Γ‘rea de los bajos elΓ©ctricos, discos y cables/conectores). La verdad es que el espacio era una ΒΌ parte de lo que es ahora nuestro showroom. Para levantar capital vendΓ­ las 3 Gibson que me habΓ­an auspiciado (ups, sorry Gibson), ademΓ‘s de una Telecaster (a VΓ­ctor de AtenciΓ³n AtenciΓ³n), un teclado, un PA, una baterΓ­a y un par de cosas mΓ‘s que tenΓ­a. Adicional, invertΓ­ todo lo recaudado en las 2 conferencias de mΓΊsica que hice en 2008 y 2009 (PR Music Business Conference), mΓ‘s mis ahorros, y mi esposa me dio el dinero que pudo. AsΓ­ logrΓ© levantar casi para hacer la compra inicial, pero no tenΓ­a para habilitar el pequeΓ±o local. HacΓ­a falta dinero para los permisos, pintura, decoraciΓ³n, rΓ³tulos, etc.

LOS PADRES SABEN

La realidad es que llevaba un par de dΓ­as pensando cΓ³mo podΓ­a llamar a mi papΓ‘ para ver si me podΓ­a ayudar, pues ya estaba metido hasta el soco del medio, pero seguΓ­a corto de presupuesto para desarrollar el proyecto. Sin embargo, los padres saben mΓ‘s que uno. Una maΓ±ana mi papΓ‘ me llamΓ³ y, despuΓ©s de echarme la bendiciΓ³n, su siguiente oraciΓ³n literalmente fue: ΒΏcuΓ‘nto te falta? AsΓ­ como se los digo pasΓ³, como si me hubiera estado leyendo la mente o como si la telepatΓ­a de varios dΓ­as le hubiera llegado. Le dije $15K (no sΓ© por quΓ© le dije ese nΓΊmero, pero fue el que saliΓ³, y pienso que pude haber sonado hasta algo profesional, como si tuviera un business plan). Me dijo que me darΓ­a la firma para un prΓ©stamo, que lo fuera a buscar. AhΓ­ mismo me montΓ© en el carro y fui hasta Ponce para ir con Γ©l al banco.

Al fin y al cabo, y brincando un poco, todo estaba casi listo. Estaba muy pendiente a que me avisara mi amigo Jocelin de Caribex cuΓ‘ndo me llegarΓ­an las guitarras, que era lo que faltaba. A finales de junio de 2009 me llama y me dice: te entrego tal dΓ­a. AsΓ­, un 30 de junio hice una pequeΓ±a actividad tipo corte de cinta, pero sin la cinta ni la tijera, con familia y amigos, y al dΓ­a siguiente, el 1 de julio, abriΓ³ Guitars Boutique y se comenzΓ³ a coger cantazos. HabΓ­a que vender sΓ­ o sΓ­.

PA BRASIL DE CRUCERO

Guitars Boutique comenzΓ³ con 16 guitarras Gibson y solamente 7 modelos Epiphone (puestos 2 de cada uno en la pared para que parecieran 14). No habΓ­a casi accesorios, pero sΓ­ mucha decoraciΓ³n. La voz se fue regando y la primera guitarra que se vendiΓ³ fue una Gibson Flying V de como $1,200. No sΓ© exactamente quΓ© dΓ­a se vendiΓ³, pero fue en menos de una semana de estar abiertos. En ese momento dije: esto parece que va a estar OK.

Como a la semana llega un tipo de Brasil, que estaba de visita en la isla porque la hija participaba en un torneo de bΓ‘dminton (recuerdo que me preguntΓ©: ΒΏaquΓ­ se juega eso?). Me contΓ³ que era el dueΓ±o de un sitio que se llamaba Guitar Burger. El seΓ±or se va y regresa como a la hora y compra una Gibson Explorer Cherry, y yo no lo podΓ­a creer. Γ‰l me dice que habΓ­a llamado a su hijo y que Γ©ste le indicΓ³ que en Brasil la misma guitarra le saldrΓ­a mucho mΓ‘s cara. Esta historia la hago, pues somos los que implementamos en Puerto Rico la modalidad de vender al precio de tiendas de instrumentos por internet, pues sabΓ­amos que era el precio indicado.

Otro dΓ­a llega un email de un mΓΊsico que trabaja en un crucero, preguntando si tenΓ­amos una Gibson Les Paul Custom en Cherry. TenΓ­a la guitarra mΓ‘s cara de la tienda en un display bajo llave y la misma se vendΓ­a como en $3,300 en aquel entonces (hoy en dΓ­a valen como $5k). Leo el email, miro al display, vuelvo a leer el email y vuelvo a mirar el display. No podΓ­a creer que tenΓ­a la guitarra que el hombre querΓ­a, en el color que la querΓ­a. El ΓΊnico problema es que su barco atracaba domingo y la tienda no abre ese dΓ­a. Dicho y hecho, llegΓ³ en taxi y lo recibΓ­ el domingo, y abrΓ­ la tienda para Γ©l solito. Eso sΓ­, como estaba β€œcagao” de que no fuera a ser un truco, me llevΓ© a mi suegro, que me acompaΓ±Γ³ y muy pacientemente esperΓ³ mientras hacΓ­amos la transacciΓ³n (terminamos dΓ‘ndole hasta pon de vuelta al muelle del Viejo San Juan).

LOS PROBLEMAS LLEGAN SOLOS

Hoy en dΓ­a, quizΓ‘s ya no me ven mucho en el showroom, por el eterno caudal de responsabilidades y preocupaciones que implica dedicarse a compras, administraciΓ³n, mercadeo, operaciones y recursos humanos. Ya sea por los suplidores pidiendo documentos o llamando, el contable haciΓ©ndonos cumplir con las exigencias del gobierno, o las mΓΊltiples cosas que hay que hacer, pues la realidad es que termino utilizando mΓ‘s la computadora y la calculadora. Sin embargo, sΓ­ he visto a jovencitos convertirse en adultos y a principiantes convertirse en pros.

En 10 aΓ±os he visto cΓ³mo niΓ±os que acostumbraban a que sus papΓ‘s los trajeran ahora vienen solos o acompaΓ±ados de pareja. AquΓ­ se han hecho amigos, hemos ganado enemigos sin querer, y me he dado cuenta de que siempre los problemas llegan solitos por la puerta.

Honestamente, nadie le dice a ningΓΊn empresario que llegarΓ­an mΓΊltiples piraΓ±as por la puerta a hacer recolectas raras, a pedir dinero, a vender su producto, a pedir ayuda. Nadie dice la cantidad de auspicios que se piden, donaciones y obras comunitarias, ni tampoco las personas que llegan a pedir direcciones, que se les queda el carro, que piden herramientas o favores. TambiΓ©n han llegado personas con peste (literalmente) o gente que viene a abombar el baΓ±o. Tampoco tenΓ­a conocimiento de que harΓ­a trabajo de guardia de seguridad y de estar pendiente a locos que llegan por la puerta.

AquΓ­ una anΓ©cdota. Un dΓ­a le pagamos a una compaΓ±Γ­a para darnos al crew un taller de servicio al cliente de 6 a 9 p. m. Literalmente, al dΓ­a siguiente, llega una seΓ±ora alborotada, como cuando la gallina cree que le van a coger los pollitos. Ella decΓ­a que la guitarra que comprΓ³ no servΓ­a, y para quitarme el problema le devolvΓ­ el dinero, pues no querΓ­a lidiar con su falta de respeto. Pero la seΓ±ora me seguΓ­a gritando. Le insistΓ­ que ya le habΓ­a devuelto el dinero y que no habΓ­a mΓ‘s nada que hacer, pero seguΓ­a gritando y no se iba. La verdad que mis palabras no fueron nada agradables y es la ΓΊnica persona que, al dΓ­a de hoy, he tenido que botar. Un empleado, en son de broma, me dijo que habΓ­a botado el dinero del taller de servicio al cliente.

ME REJODE A LA 5TA POTENCIA

En otra ocasiΓ³n, una seΓ±ora vino a reclamar por quΓ© la guitarra de 10 pies que tenemos en muchas ocasiones afuera de la tienda (para llamar la atenciΓ³n de los que transitan) le habΓ­a rallado su carro. No podΓ­a creer cΓ³mo un objeto estΓ‘tico (y muy fΓ‘cil de ver) le habΓ­a hecho algo asΓ­, pues la persona se negaba a aceptar que me chocΓ³ mi guitarra. En fin, como me neguΓ© a pagarle los daΓ±os, terminΓ© teniendo que guardar la sΓΊper guitarra por un tiempo, ya que se trataba de la dueΓ±a del edificio, que no sabΓ­a estacionarse, y fue a la oficina de permisos urbanΓ­sticos reclamando que la guitarra no podΓ­a estar en la acera.

AsΓ­ mismo, aquΓ­ se ha visto a personas amenazarme diciΓ©ndome que son abogados, en 2 ocasiones diferentes. A la primera, le dije que yo era el dueΓ±o y que no me interesa el dinero que no me toca. A la segunda, le dije que, como mencionΓ³ abogado, tenΓ­a que dejar la conversaciΓ³n paralizada para asesorarme con el mΓ­o (no entiendo por quΓ© el que es abogado le gusta poner el tΓ­tulo de frente). Pero tengo que decir que, a mis 45 aΓ±os, lo mΓ‘s que me molesta es la gente que no ha venido a la tienda en muchos aΓ±os y, al entrar y verla bonita, lo primero que me dicen es: Β‘Te va bien!, como con un canta’o de: ejeee, tienes chavitos. Sorry, pero eso me rejode a la quinta potencia. Lo que me da ganas de decirles es que todo aquel que trabaje al menos 10 horas al dΓ­a por 6 dΓ­as a la semana (y que se pasa enviΓ‘ndose recordatorios en cualquier momento, sea en el cine o en el baΓ±o) tiene derecho a progresar. Por otro, tambiΓ©n quisiera decirles a esos que gracias a ellos no es que me va bien, pues ni un paquete de cuerdas me han comprado.

SALUDOS A LOS COPIONES:

Dicen que la mejor forma de halago es que te copien. Pues quiero enviarle saludos a todos los que se copian. AquΓ­ se hace mucho research y se escucha mucho a nuestros clientes, de corazΓ³n, pues existimos gracias a ellos. AquΓ­ se buscan las cosas que los guitarristas quieren poder conseguir en nuestro paΓ­s, y se pasa mucho trabajo contactando compaΓ±Γ­as y trayendo lo que nadie trae. Otras tiendas simplemente basan su trabajo en estar pendientes a lo que traemos y hacemos.

AGRADECIMIENTOS:

Guitars Boutique no es el contenido dentro de las 4 paredes que lo componen; mΓ‘s bien, su elemento principal es el crew que trabaja arduamente para dar el mΓ‘ximo, no tan solo manteniendo un espacio bonito y presentable, mΓ‘s bien dando cΓ‘tedra de servicio al cliente. Y por eso, pΓΊblicamente tengo que decir gracias a Anthony, Pedro, Edison y a los reclutas mΓ‘s recientes: Eduard y Ricardo. Gracias a los demΓ‘s empleados que fueron parte de esta aventura. Gracias a compaΓ±Γ­as que nos han ayudado a crecer como Taylor Guitars, Gibson y Mesa Boogie, por confiar en nuestro trabajo; a compaΓ±Γ­as con excelente servicio como D’Addario, Elixir, Ernie Ball y DR Strings; a los que nos han dado la mano en tiempos difΓ­ciles, como Korg despuΓ©s del huracΓ‘n MarΓ­a; a los que se tomaron el riesgo de vendernos en un comienzo, como Electro-Harmonix y Vox; a las que han presentado eventos en nuestro local, como Godin, Blackstar, Ampeg y CΓ³rdoba. Agradecimiento especial a mi esposa por el apoyo incondicional y por soportar tanto. MenciΓ³n honorΓ­fica a ASCAP por siempre ayudarnos con nuestros embelecos del Guitars CafΓ© por tantos aΓ±os.

POR ENCIMA DE TODO: Gracias a todos y cada uno de los que nos han visitado, a nuestros clientes fieles, en especial a aquellos que ya conocemos por nombre. Gracias por hacernos llegar a la dΓ©cada de existencia.

Randy Luna
Guitars Boutique

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